martes, 6 de julio de 2010

Carta pública a Gustavo Petro, de Frank David Bedoya Muñoz. Historiador.


Frank David Bedoya Muñoz, historiador.

Medellín, 5 de julio de 2010.

Todavía recuerdo la noche que me quedé hasta las tres de la mañana en la sala de audiovisuales del colegio donde trabaja como profesor, —para ese entonces yo había decido no tener televisor—, y no me quería perder el magistral debate, que usted realizaba ese día sobre el paramilitarismo en Antioquia, que transmitieron por el canal del Congreso y que se alargó hasta esas horas. Como el colegio quedaba en una vereda, zona rural del municipio de la Estrella – Antioquia, tuve que salir a las tres y media de la madrugada y caminar muchas cuadras en medio de la oscuridad, corriendo el riesgo de ser asesinado por ese mismo paramilitarismo, que usted mismo con tanta vehemencia, había acabado de denunciar unas horas antes. Pero ni la oscuridad, ni el miedo a la violencia que aún padecemos, me preocupo; por el contrario, iba caminando eufórico y orgulloso, de que existiera un Senador como usted.

Después de ese debate, pasaron muchas cosas, y usted empezó a asumir unas posturas muy difusas, y comenzó usted a alejarse de la izquierda, con el prurito aquel de buscar una izquierda “renovada”, aquella que tanto gusta a la derecha. Una postura de esas no era nueva en la construcción de la izquierda, cuántos de izquierda, por esa vía no han terminado en la derecha. Así que simplemente, me definí antipetrista, por decirlo de alguna manera. Pero hace poco, ocurrió algo que no me dejo tranquilo, y por esto decidí escribirle esta carta. ¿Será posible que usted la lea completa y la tome en cuenta?

Ocurrió que vi, en la prensa, una foto suya, sonriente y dándole la mano a Juan Manuel Santos. Para mí, esto fue una traición suya, al pueblo que lucha, al pueblo de izquierda y un traición a su digno y corajudo pasado. Yo no lograba entender, cómo el hombre valiente que denunció la mafia y paramilitarismo unos años antes, ahora, saliera sonriente, en una foto estrechando la mano, del actual represente de ese mismo poder fascista mafioso y criminal.

Yo no creo, que usted, vaya detrás de un puesto, un ministerio o alguna embajada. Yo creo que usted, le coquetea al régimen actual, que usted mismo ha criticado tanto, por simple vanidad. Sí, vanidad, narcisismo. Por eso mismo, usted se prestó para ayudarle a la derecha, a sacar de la contienda electoral a Carlos Gaviria. Si no fuera vanidad, sería ingenuidad, y yo no creo que usted sea ingenuo. ¿En verdad, cree usted que los poderes mafiosos de la derecha, van a hacer una alianza con usted, para devolverles la tierra a los pobres? ¿En verdad, creía usted que los monopolios de la tierra y del capital iban a hacer una alianza con usted, para rectificar la inequidad? Yo no creo, le repito, que haya sido ingenuidad suya, sino la vanidad de que ser usted, el salvador, el elegido, así eso significara, pasar por encima de los principios del PDA que con tanto esfuerzo hemos construido.

En la consulta interna del PDA para elegir el candidato a la presidencia, cometimos un error, hacerla abierta y no cerrada para los militantes de izquierda (así fuéramos pocos, así fuéramos una minoría, seguimos siendo la minoría, pero la minoría de la decencia). Usted sabe, y todos supimos, que la derecha salió a votar por usted en esa consulta… no porque fueran a votar por usted después en las elecciones presidenciales, sino para sacar de la contienda a Carlos Gaviria. Yo fui testigo de viejos godos conservadores, que ese día salieron a votar por usted, para que perdiera el programa de izquierda del PDA.

Luego, sin muchos ánimos y por disciplina de partido, salimos los hombres y mujeres de izquierda a votar por usted en las pasadas elecciones presidenciales, (y valga mencionar que muchos de sus seguidores en la consulta interna, después se pasarían a las filas del Mockus.) ¿Y que pasó?.... ese día, la derecha que había votado por usted en la consulta interna de los partidos, simplemente salió a votar por su candidato Santos.

Yo sé, que en Colombia, los hombres y mujeres de izquierda somos muy pocos, y nos hemos equivocado mucho… Bueno, también nos han asesinado sistemáticamente desde hace muchas décadas. Pero, lo único que nos queda, ese esta colectividad de IZQUIERDA; este partido, para hacer oposición con dignidad y para plantear opciones distintas a la sinvergüencería que hoy predomina, y que sin pudor alguno, hoy están nombrado como “Unidad nacional.”

Gustavo Petro, usted no me conoce, pero hoy quiero decirle, que un día lo admiré, pero hoy ya no… desde hace mucho tiempo no… por sus coqueteos a la derecha… y mucho menos por esa foto tan lamentable.

Yo le sugiero hoy, le ruego, que renuncié al PDA, vaya y funde su partido multicolor de centro izquierda o centro derecha o centro centro. Usted en su cuenta de Facebook, ahora dice: “La nación por encima de los partidos y las mezquindades. Dialogo Nacional por las victimas, tierra para los campesinos y agua para la vida.” ¿En verdad cree usted que con una figura tan siniestra y oligarca como Juan Manuel Santos, se puede dialogar, y más aún esperar, que éste representante del latifundio y los monopolios, le vaya a restituir algún pedazo de tierra a un campesino? En fin…..crea usted en eso, pero no pretenda hacer este “dialogo” con el nombre del PDA.

Déjenos a nosotros con nuestra izquierda radical, de la cuál estamos tan orgullosos. Seremos pocos… sí… Nos hemos equivocado mucho… sí…. pero no nos vamos a tomar fotos con nuestros enemigos y a creerles carajadas, como aquellas de que nos van a dar un “lugar” en su “democracia”, sin pedirnos que renunciemos a nuestros principios.

Somos pocos…. lo sabemos. La mayoría en Colombia hoy día esta con la derecha, y precisamente, el no hacer parte de esta mayoría, es nuestro mayor honor. Somos pocos, pero estamos de pie, resistiendo y diciendo que si el PDA no es de izquierda, nada será.

Frank David Bedoya Muñoz.

Historiador.

Medellín, 5 de julio de 2010

No hay comentarios: